¿No te gusta la caminadora? Te entendemos.
Seamos honestas. Los gimnasios tradicionales pueden ser intimidantes, aburridos y llenos de juicios. Solías amar bailar en tu cuarto o arrasar en la pista de baile, pero la "vida adulta" se interpuso.
Quieres mover tu cuerpo, pero no quieres sentir que estás trabajando. Mereces un ejercicio que se sienta como una noche de fiesta con las amigas (sin la resaca).